Última revisión: 5 de octubre de 2026
En resumen
Comparamos A y B con el mismo consumo diario y la misma potencia.
Escribe precios sin promoción y los meses que queda de descuento.
Revisa el primer año y el coste después del descuento.
¿Qué significa?
- Promoción
- Un descuento que termina después de los meses indicados. Después se usan los precios sin descuento que has escrito.
- Potencia (kW)
- La capacidad para usar varios aparatos a la vez. Se paga por día aunque no consumas electricidad.
- Energía (kWh)
- La cantidad de electricidad que has usado. Por ejemplo, un aparato de 1.000 W durante una hora consume 1 kWh.
Cómo comparar dos tarifas con el mismo consumo
Dos tarifas solo se comparan bien cuando utilizan las mismas necesidades de electricidad.
Una cuota anunciada puede calcularse con menos consumo que el tuyo, omitir servicios o mostrar un descuento temporal.
Esta herramienta aplica las dos ofertas a la misma potencia y al mismo reparto de kWh que introduzcas.
Llama A a tu contrato actual y B a la alternativa, o usa las letras para dos presupuestos nuevos.
El signo del ahorro siempre significa A menos B.
Si es positivo, B cuesta menos.
Si es negativo, B cuesta más.
Así puedes leer la comparación sin depender del nombre comercial.
Necesitas los precios completos por escrito.
Una frase como «veinte por ciento de descuento» no indica cuál será la factura.
Busca el precio anterior al descuento, sobre qué parte se aplica, cuánto dura, qué servicios exige y si hay costes de contratación o de salida del contrato actual.
El periodo que representa tu uso
Copia los días y los kWh de una factura que represente razonablemente tu vivienda.
Si dispones de un año completo, puedes introducir 365 días y los consumos anuales por periodo.
Esa base evita que un único mes con calefacción o una ausencia larga determine toda la comparación.
La herramienta convierte el consumo en una media diaria y lo mantiene durante 365 días.
Un mes medio equivale a 365 dividido entre doce días.
No compara doce facturas de treinta días, porque eso dejaría fuera cinco días del año.
Verás claramente que se trata de una proyección de uso uniforme.
Esa uniformidad es un supuesto, no una previsión de cómo consumirás.
Una promoción de verano puede cubrir meses en los que gastas poco, mientras el invierno llega sin descuento.
Si la distribución estacional es importante, calcula escenarios adicionales con consumos representativos y conserva los resultados como aproximaciones separadas.
No cambies la potencia entre A y B para presentar la segunda como más barata.
Si quieres estudiar una reducción, utiliza la calculadora de ahorro de potencia y añade su efecto después.
Aquí la misma potencia hace que la comparación mida los precios y las condiciones de las ofertas.
Todos los precios, con sus unidades
Introduce los precios de potencia P1 y P2 y comprueba si están expresados por día o por año.
Cada oferta puede usar una unidad diferente.
La herramienta convierte ambas a una base diaria.
Confundir esas unidades puede producir una diferencia enorme que no tiene relación con el contrato real.
Escribe los precios de energía sin impuestos y antes de promoción para los tres periodos.
Si la oferta tiene un precio único, repítelo en P1, P2 y P3.
Si solo conoces el consumo total, utiliza un precio único conocido o pide el desglose: no inventes un reparto para una oferta con varios precios.
Los precios introducidos deben incluir los conceptos eléctricos que el contrato engloba.
Revisa si aparecen cuotas adicionales por gestión, márgenes u otros conceptos.
Nuestro modelo admite servicios mensuales separados; una cuota eléctrica especial requiere convertirla correctamente a un precio equivalente o comprobarla fuera de esta comparación sencilla.
Para una tarifa indexada, un precio supuesto permite estudiar un escenario, pero no asegura cuánto pagarás.
No conocemos los precios futuros ni descargamos las ofertas del mercado.
Puedes probar una hipótesis baja y otra alta para ver si la conclusión cambia, dejando constancia de que son supuestos tuyos.
Qué sucede al terminar la promoción
Los descuentos se introducen por separado para potencia y energía.
La duración indica cuántos meses del primer año quedan con descuento.
Escribe cero si ya terminó o no existe.
Si cubre todo el año o más, escribe doce; el resultado posterior muestra igualmente los precios sin esa reducción.
Durante esos meses la función aplica el porcentaje a su base correspondiente.
Después utiliza los precios base que has escrito, con descuento cero.
Ese mecanismo reproduce la desaparición de una promoción porcentual.
No predice otras revisiones de precio ni una nueva oferta que la empresa pueda proponerte al renovar.
Si tu oferta anuncia un precio inicial y otro definitivo, calcula el porcentaje equivalente solo si afecta al mismo concepto y puedes comprobarlo.
En contratos con cambios simultáneos de varias cuotas, descuentos en euros o promociones escalonadas, conviene comparar cada tramo aparte.
No forces una condición distinta dentro de un porcentaje único.
Observa tanto el ahorro inicial como el anual después de la promoción.
Un contrato puede parecer favorable durante tres meses y acabar siendo más caro.
Incluso cuando el primer año sale bien, la diferencia estable puede ser pequeña.
La decisión depende del tiempo que esperes mantener la tarifa y de sus condiciones.
Servicios y costes de cambiar
Añade los servicios mensuales que exige cada oferta, aunque no pienses utilizarlos.
Un mantenimiento de tres euros antes de IVA no desaparece porque el anuncio solo destaque energía.
Si el servicio es opcional y lo rechazas, escribe cero después de confirmar que no cambia los precios de electricidad.
El campo de costes únicos recoge importes finales con impuestos: alta, gastos de gestión o una penalización aplicable que hayas confirmado.
En B, incluye el coste de salir de A si nace por elegir B.
En A, incluye únicamente costes que asumirías al elegir o mantener A en este escenario.
No repitas una penalización en los dos campos.
Tampoco la añadas como servicio mensual.
La función la suma una sola vez al primer año y la excluye del año posterior sin promoción.
Los importes anunciados sin impuestos deben convertirse previamente a su total para utilizar este campo.
Consulta permanencia, revisiones, condiciones de pago y duración del contrato antes de cambiar.
El cálculo compara euros; no valora calidad de atención ni impagos.
Tampoco comprueba que una promoción siga disponible.
Puedes contrastar ofertas en el comparador de la CNMC, revisando siempre la documentación que recibirías al contratar.
Ejemplo: una rebaja inicial que pierde fuerza
El ejemplo utiliza el consumo de treinta días: 60, 80 y 110 kWh por periodo, con 4,6 kW en las dos potencias.
A cobra 0,22, 0,16 y 0,12 euros por kWh.
B cobra 0,20, 0,15 y 0,11, pero tiene más coste de potencia y un servicio mensual.
B descuenta un veinte por ciento de la energía durante tres meses y añade veinte euros de costes únicos.
A no tiene promoción ni gastos únicos.
Ambas usan el mismo contador y los impuestos del escenario.
Los precios son inventados para explicar la comparación y no corresponden a comercializadoras concretas.
| Escenario | Oferta A | Oferta B |
|---|---|---|
| Mes inicial | 72,88 € | 65,00 € |
| Mes sin promoción | 72,88 € | 74,31 € |
| Primer año con costes únicos | 874,56 € | 883,79 € |
| Año sin promoción ni costes únicos | 874,56 € | 891,72 € |
El mes inicial de B cuesta 65,00 €, frente a 72,88 € de A.
El ahorro del primer año es -9,23 €.
Cuando termina la promoción, la diferencia mensual pasa a -1,43 €.
El signo de esa última cifra permite detectar si la ventaja inicial se mantiene o cambia de sentido.
Puedes reproducirlo con los campos precargados.
Después pon a cero los costes únicos de B y comprueba cómo mejora exactamente en veinte euros su primer año.
Elimina el servicio mensual para observar su efecto recurrente.
Finalmente reduce a cero los meses de promoción y compara el resultado estable desde el principio.
Impuestos del escenario y límites de la conclusión
El ejemplo mantiene los tipos generales de octubre de 2026.
Los impuestos de electricidad tuvieron cambios durante el año y posibles rebajas condicionadas.
Para reconstruir facturas usa los tipos de su devengo; para comparar un año futuro trata los porcentajes como una hipótesis visible, no como una garantía.
El IVA de servicios se calcula separado del suministro.
Mantener los mismos impuestos para ambas ofertas ayuda a medir la diferencia de contrato.
No significa que vayan a permanecer iguales durante los próximos doce meses.
Una modificación fiscal puede cambiar los totales aunque no cambien los precios comerciales.
La comparación utiliza importes mensuales redondeados y los multiplica por los meses de cada tramo.
Las facturas reales pueden variar con días, estaciones y redondeos.
Imprime el escenario con sus entradas y conserva las ofertas escritas.
Así tendrás una comparación reproducible y sabrás qué supuesto revisar si tu resultado final difiere.
Preguntas frecuentes
¿Un ahorro negativo significa que B sale más cara?
Sí. Todos los ahorros se calculan como coste de A menos coste de B. Un valor negativo indica un mayor coste con B.
¿Qué pasa si la promoción dura más de un año?
Escribe doce meses para el primer año. El escenario posterior muestra el coste sin descuento, aunque su fecha real de inicio sea más tarde.
¿Estos importes garantizan cuánto pagaré el año próximo?
No. Son escenarios con consumo uniforme, precios e impuestos constantes, salvo el descuento que termina. Los cambios posteriores requieren otra comparación.
Fuentes oficiales
- CNMC · comparador oficialcomparador.cnmc.gob.es
- CNMC · entiende tu facturawww.cnmc.es
- AEAT · tipos de IVA en 2026www3.agenciatributaria.gob.es
- BOE · medidas de noviembre y diciembrewww.boe.es
Valores, vigencias y estado de comprobación: parámetros de 2026. Precios y consumos de los ejemplos: supuestos editables.