Última revisión: 5 de octubre de 2026
En resumen
El ahorro depende de los kW que bajas en cada periodo y de su precio.
Restamos el coste del cambio para mostrar el primer año.
Una potencia baja puede hacer que salte la luz; el cálculo no garantiza capacidad suficiente.
¿Qué significa?
- Potencia (kW)
- La capacidad para usar varios aparatos a la vez. Se paga por día aunque no consumas electricidad.
- Recuperación del coste
- Los meses de ahorro necesarios para compensar lo que pagas por cambiar la potencia. No garantiza que la potencia elegida sea suficiente.
Cuánto puedes ahorrar al bajar la potencia
La potencia contratada permite usar varios aparatos al mismo tiempo.
Se paga por los días del contrato aunque no enciendas ninguno.
Si tienes más capacidad de la que necesitas, reducirla puede bajar el coste fijo.
Sin embargo, una reducción excesiva puede interrumpir el suministro cuando coinciden varios consumos.
Esta calculadora estima el ahorro económico, el coste inicial y el tiempo para recuperarlo.
La potencia nueva la eliges tú.
El resultado no certifica que sea adecuada para tu instalación, ni determina qué aparatos puedes conectar a la vez.
Para decidir necesitas conocer tus hábitos, las demandas máximas y las características de la vivienda.
Empieza con la factura completa y, si puedes, consulta la información de tu distribuidora sobre la potencia máxima utilizada.
La cifra que aparece en un anuncio comercial puede no coincidir con la que tienes contratada.
Copia las capacidades actuales y los precios de cada periodo, dejando las unidades claras.
P1 y P2 se estudian por separado
Si tu suministro tiene dos periodos de potencia, puedes mantener capacidades distintas en P1 y P2.
Una necesidad diurna no representa necesariamente lo que utilizas por la noche.
Revisa cuándo funcionan calefacción, termo, cocina o recarga de un vehículo.
Cambiar ambos periodos por igual no siempre tiene sentido.
El formulario pide potencia actual y nueva para cada uno.
Puedes reducir P1 y conservar P2, como ocurre en el ejemplo.
También puedes bajar ambos.
Esta herramienta rechaza una propuesta superior a la actual porque estudia reducciones: un aumento requiere costes y comprobaciones diferentes que no calcula este modelo.
La diferencia de kW se multiplica por el precio de cada periodo y los días.
Si los precios están expresados por año, se dividen entre 365.
Si están expresados por día, se usan directamente.
El ahorro conjunto depende de ambas diferencias y de sus precios, no solo de la mayor potencia.
Un kW reducido puede ahorrar más en un periodo caro que en otro barato.
Por eso no basta con comparar la suma de las capacidades antes y después.
Mantén cada línea separada y revisa que hayas copiado precios sin impuestos.
El recibo muestra potencia actual, potencia propuesta y la diferencia antes de añadir su efecto fiscal.
El ejemplo y su ahorro recurrente
En el ejemplo se baja P1 de 4,6 a 3,45 kW, manteniendo P2 en 4,6.
Los precios son 0,095 y 0,025 euros por kW y día, respectivamente.
Para treinta días, el ahorro antes de impuestos es 3,28 €.
Las cifras son hipótesis comerciales editables, no precios regulados actuales.
Con los impuestos del escenario, el ahorro de ese periodo asciende a 4,17 €.
La función convierte el importe a un año de 365 días y a un mes medio.
El ahorro anual estimado es 50,72 €, siempre que sigan iguales las potencias, precios y condiciones utilizadas.
| Concepto | Resultado |
|---|---|
| Ahorro de 30 días sin impuestos | 3,28 € |
| Ahorro de 30 días con impuestos | 4,17 € |
| Ahorro mensual medio | 4,23 € |
| Ahorro anual con impuestos | 50,72 € |
| Cambio, impuestos incluidos | 10,94 € |
| Ahorro neto primer año | 39,78 € |
Puedes repetir el cálculo conservando los campos del ejemplo y pulsando «Calcular».
Después reduce también P2 para estudiar su aportación.
Vuelve a la propuesta inicial y cambia los días a 31: el ahorro del recibo cambia, mientras la proyección anual debería quedar muy parecida, con posibles diferencias de céntimos por redondeo.
Qué impuestos incluye la estimación
El ahorro principal se explica primero antes de impuestos, para que puedas comprobar su multiplicación.
Después se estima el efecto del impuesto eléctrico y del IVA del suministro.
Los porcentajes del ejemplo son los generales de octubre de 2026; no representan todos los devengos del año ni aseguran los impuestos futuros.
El efecto fiscal de esta herramienta supone que el impuesto eléctrico es proporcional al importe del suministro.
Si en tu factura se aplica un mínimo que continúa igual después de bajar potencia, esa parte del ahorro fiscal puede estar sobreestimada.
Contrasta el escenario completo en la calculadora de factura cuando necesites afinarlo.
El alquiler del contador y los servicios no disminuyen automáticamente por contratar menos kW.
Por eso no forman parte del ahorro recurrente calculado aquí.
Una cuota comercial puede cambiar según la potencia o el contrato: si ocurre, estudia también ese importe y no atribuyas toda su variación a la multiplicación de kW.
Si tienes un descuento de potencia estable, introduce su porcentaje para que el ahorro se calcule sobre lo que realmente pagas.
Si está a punto de terminar, prueba un escenario con descuento y otro sin él.
La calculadora no programa el fin de esa promoción; la comparación de tarifas sí permite estudiar descuentos temporales.
Cuánto cuesta hacer el cambio
El cambio tiene un desembolso que debes separar del ahorro diario.
Introduce el importe final con impuestos que te hayan confirmado.
Como referencia, la documentación de la CNMC recoge derechos de actuación de 9,04476 euros en baja tensión.
El ejemplo de 10,94 euros incorpora un IVA general del 21 por ciento.
Esa referencia no garantiza que toda gestión de tu caso cueste exactamente esa cantidad.
Puede haber necesidades de documentación, actuaciones o condiciones específicas.
Pregunta por el coste completo antes de iniciar el trámite y actualiza el campo.
La calculadora utiliza tu importe y no contrata ni solicita ningún cambio.
Si vuelves a aumentar la potencia más adelante, pueden intervenir derechos diferentes y requisitos técnicos.
Esa subida posterior no está incluida en el coste inicial ni en el resultado anual.
Conserva documentación sobre potencias, derechos y máxima admisible de la instalación para que el ahorro no se interprete como una decisión irreversible sin consecuencias económicas.
No introduzcas el coste del cambio como una cuota mensual.
Es un pago único, y la función lo resta una sola vez del primer año.
Los años siguientes muestran el ahorro recurrente bajo los mismos supuestos, pero cualquier nuevo trámite o revisión de precios exigiría actualizar la comparación.
Cuándo recuperas lo que has pagado
La recuperación compara el coste inicial con el ahorro mensual medio.
Si pagas 10,94 € y ahorras lo indicado en el ejemplo, la inversión se recupera en unos 2,588 meses.
No significa que recibas ese dinero por separado: lo recuperas mediante facturas algo menores a lo largo del tiempo.
El ahorro neto del primer año es el ahorro anual menos el coste del cambio.
Aquí resulta 39,78 €.
Puede ser negativo cuando la reducción es pequeña o el trámite caro.
En ese caso habrás gastado más de lo ahorrado durante los primeros doce meses, aunque un horizonte más largo pudiera compensarlo.
Si no hay diferencia de potencia o el precio aplicable es cero, no existe ahorro que recupere un coste positivo.
El recibo lo indica sin inventar una fecha de recuperación.
Un coste inicial cero y un ahorro positivo producen recuperación inmediata; eso sigue sin determinar si la capacidad elegida será suficiente.
La máxima demandada y el riesgo de saltos
La potencia máxima utilizada ayuda a identificar una propuesta demasiado baja.
Si introduces una máxima superior a la nueva capacidad de un periodo, aparece una advertencia concreta.
En el ejemplo, la máxima P1 de 4,1 kW supera los 3,45 propuestos.
Esa señal merece revisar la reducción antes de decidir.
Una máxima pasada inferior tampoco garantiza seguridad.
Quizá todavía no utilizabas un aparato nuevo, no coincidieron cocina y calefacción o el periodo medido no incluyó el invierno.
La duración de los picos y el comportamiento del control de potencia también importan.
La herramienta no evalúa esa respuesta técnica ni diseña la instalación.
No confíes solo en sumar potencias nominales.
Algunos aparatos modulan, otros arrancan con picos y otros pueden funcionar simultáneamente más tiempo del esperado.
Observa tus usos reales y busca una valoración técnica cuando tengas dudas.
Reducir coincidencias puede ayudar, pero requiere que la organización sea viable para todas las personas que viven allí.
Antes de cambiar, imprime los escenarios y apunta qué usos has tenido en cuenta.
Compara una reducción moderada con otra mayor y valora el ahorro adicional frente al riesgo.
Consulta la información oficial sobre modificación de contratos y confirma los costes con tu comercializadora.
El objetivo es entender la decisión con cifras y límites visibles.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reducir solo P1?
Sí. Escribe la nueva potencia en P1 y conserva en P2 la potencia actual. El ahorro solo vendrá de la reducción de P1.
¿La máxima medida asegura que no saltará la luz?
No. Si supera la propuesta se muestra un aviso; si es inferior tampoco asegura que las necesidades futuras o los picos puedan cubrirse.
¿Se incluyen los costes de volver a subir potencia?
No. La herramienta usa el coste inicial que escribes para bajar. Una subida posterior puede exigir otros derechos y actuaciones.
Fuentes oficiales
- CNMC · modificar las condiciones del contratowww.cnmc.es
- BOE · impuesto eléctrico, base y tipowww.boe.es
- AEAT · tipos de IVA en 2026www3.agenciatributaria.gob.es
- BOE · medidas de noviembre y diciembrewww.boe.es
Valores, vigencias y estado de comprobación: parámetros de 2026. Precios y consumos de los ejemplos: supuestos editables.